La incomodidad de la vida

Photo by Zac Durant on Unsplash

Existe una expresión social que decimos para saludar a una persona:

«¿Qué tal estás?»

«Bien, bien. ¿Y tú qué tal?»

«También bien». (Y sonríes y te vas).

Realmente en un gran porcentaje de casos, lo que yo observo no es un interés en saber cómo está la persona, sino en tener una cordialidad socialmente aceptada, para ser majo/a o que parezca que eres majo/a.

¿Qué ocurre cuando a una persona le respondes que estás mal?

Yo he observado 3 comportamientos:

  1. La persona que hace como que no importa lo que te pasa y, te empieza a dar ejemplos para que estés bien. Todo va a estar bien. Todo va a salir bien.
  2. La persona que te hunde más en la miseria sin ningún tipo de empatía ni filtro en lo que dice. Pesimistas que echan encima de ti más carga de negatividad.
  3. La persona que es realista con la situación, te escucha, y te acompaña, sin querer cambiar nada, solo está ahí contigo. Una persona que te dice «no estás sola/o».

Observo que todos/a vivimos momentos en nuestras vidas que son incómodos, que no nos gustan. Esos momentos donde sientes angustia, el estómago se cierra, pierdes el apetido, o te lo comes todo por ansiedad. Y al hablarlo con otras personas, según cómo sea la otra persona, quizás no está preparada para gestionar toda esa incomodidad.

Y para mí es un acto de madurez aprender a gestionar la incomodidad.

¿Yó cómo he aprendido a gestionarla?

Primero, permitiéndome sentir todo lo que siento ante esa incomodidad.

Segundo, no sintiéndome culpable porque otros se sientan incómodos con mi incomodidad. Si no te gusta estar cerca de mí en este momento, aléjate. Bastante tengo con gestionar mi incomodidad como para tener que gestionar la incomodidad que ahora tú sientes por mí.

Tercero, darme tiempo para asimilar lo que está pasando. Da igual que lo razone y use toda mi lógica. Hay otros temas que se tienen que colocar y que no tienen que ver con la lógica. El tiempo ayuda a colocar lo que tu cabeza no es capaz de colocar con su lógica.

Por último, aceptar que he hecho todo lo que he sabido y he podido en ese momento y, con los medios que tenía a mi alcance. Habrá cosas que se hayan quedado sin hacer. Habrá personas dando decenas de consejos que no son para ti. Pasa de ellos.

Como todo, solo sabe sobre la incomodidad quien la ha vivido.

No soy tu gran proyecto ni tu mejor inversión

Photo by Sep on Unsplash

¿En alguna ocasión alguna persona os ha dicho «eres mi gran proyecto» o «eres mi mejor inversión»?

A mí sí me lo han dicho y me he enfurecido bastante.

Yo no soy propiedad de nadie.

Yo no soy el proyecto de nadie.

Yo no soy el activo financiero sobre el que invertir para rentabilizar tus ganancias.

Me molesta bastante este tipo de comentarios. Suelen ir seguidos de una manipulación emocional para tenerme engachada a esa persona para lo que le interesa o conviene.

No sé por qué, algunas personas adoptan unos roles conmigo paternalistas o maternalistas, como si se autonombrasen mis consejeros y tuviesen que decirme qué tengo que hacer con mi vida o qué dirección seguir.

Me molesta que me digan qué tengo que hacer con mi vida.

Me molesta que me impongan su dirección, porque yo ya sé qué dirección coger. No tengo por qué decirte a dónde voy.

Me molesta que me pidan explicaciones de mi vida privada.

Me molesta que se entrometan en mi vida con preguntas impertinentes.

Si no te respondo, no insistas con tus preguntas. Estoy tratando de ser educada en lugar de mandarte al infierno.

Algunas personas solo respetan mis límites cuando me pongo de mala leche, me enfado y digo las cosas a malas. ¿Es que solo entienden la violencia?

Transitar el dolor físico

¡Vaya! Las infusiones no han hecho efecto. Me tomo un fuerte antiinflamatorio. ¡Vaya! Tampoco hace efecto. Me retuerzo de dolor en la cama. Otra vez no. No aguanto el dolor y empiezo a vomitar. El cuerpo se me descompone. Vuelvo a la cama. Parece que para, pero vuelve el dolor, como olas, una y otra vez. Vuelvo a vomitar. Por favor, que pare ya el dolor. Después de unas dos horas, el dolor se fue pasando y el cuerpo relajando, y pude dormir.

Quizás esto es lo mismo que les pasa a otras mujeres con dolores menstruales. A mí me ocurre unas 2 o 3 veces al año, que los antiinflamatorios no me hacen efecto y paso unas horas bastante mala.

Alguna vez me ha pasado que no he podido ir a trabajar por este problema. O tener que irme a casa en mitad de la jornada laboral. Por suerte, en mi entorno lo han entendido bastante bien y no me han puesto ningún problema.

Sin embargo, conozco mujeres a las que sí les han puesto problemas, han llegado incluso a minimizar el problema, y decirles que eran excusas para no trabajar.

Hasta ahora he escuchado algunas recomendaciones como:

  • Ginecóloga: Te puedes tomar unas pastillas anticonceptivas. (Me provoca otros problemas).
  • Fisio especialista en suelo pélvico: Terapia con máquina Capenergy. (Funcionó, pero es demasiado caro el tratamiento y no pude continuarlo).
  • Haz ejercicios de respiración. (Ya los he hecho y no funcionan. Solo quiero llorar del dolor).
  • Hazte reiki. (No consigo ni moverme, ni conectarme).

Quizás haya otras herramientas, o quizás no sé aplicar las técnicas correctamente.

Así que, solo me queda vivir la experiencia como puedo, y esperar que pase el dolor. A veces, no puedes evitar el sufrimiento de otra persona. Solo pasarlo como se pueda, y si puedes, acompañarla.

Cómo crear una oportunidad

En el mundo de los negocios, en particular, los equipos de desarrollo de negocio se dedican a crear oportunidades de negocio. Eso es lo que aprendí trabajando en consultoría. Creas ofertas de servicios, productos, sistemas, que sean útiles para algo y te paguen por ello.

Te encargas de recoger requisitos, necesidades que te transmite una persona, o bien, convences a la persona de que tiene una necesidad que no sabe que tiene. Creas un interés en algo que tú y tu equipo sabéis hacer y que resolverá esa necesidad no cubierta.

Con una habilidad en marketing que a mí me sorprende, veo algunas empresas de consultoría que hablan y hablan en sus webs y después de un rato leyendo, no me he enterado de qué es exactamente lo que hacen. Porque yo lo que veo es que los que ejecutan los trabajos son empresas que subcontratan. En fin, bueno, esto sería para otra publicación.

Con el tiempo aprendí que no era nadie en ese mundo de coincidentes laborales.

Dentro de un teatrillo laboral, que cada vez me cuesta más y más interpretar, no tengo muy claro dónde puede surgir una nueva oportunidad laboral para mí.

El camino como emprendedora solitaria no es para mí. Yo soy una persona de equipo. Necesito estar en un equipo para aportar mis talentos. Y si es posible, siendo yo quien coordine ese equipo y marque su dirección.

La utopía del emprendimiento es solo para unos pocos privilegiados. Desde mi opinión, privilegiados con buenos contactos y con acceso a financiación para pagar sus proyectos. Para algunas escuelas es un negocio rentable contarte que «todos podemos emprender» y venderte cursos y más cursos para tenerte adicto al sueño de algún día ser tu propio jefe. O los que se dedican a vender libros en la misma línea de que montes tu propio negocio.

Cada día dedico algunas horas, a veces una, a veces más de 8, a buscar una nueva oportunidad laboral para mí. ¿Dónde podré aportar mi valor? Veo un postureo que me cansa y me aburre en la red de LinkedIn. Perfiles que los leo y después de un rato no tengo ni idea de a qué se dedica la persona. Muchos perfiles super rimbombantes que a mí solo me parecen que «venden humo».

¡Cuánta falsedad por favor!

InfoJobs saturado de perfiles, que a veces los leo y no sé si son falsos o no. Quizás es una desconfianza que se me quedó de cuando trabajé en seguridad de la información. Muchos detalles en los que me fijo y que no cuadran y me saltan las alertas de sospecha.

¿Y si hay perfiles falsos que están recopilando información personal para hacer después phishing con ingeniería social, o enviarte a tu email algún virus haciéndose pasar por una oferta de trabajo?

Vaya publicación más negativa que me está quedando. He revisado mi tránsito de planetas para ver qué está pasando. Llevo varios días mal. No sé si por la super luna llena que hemos tenido o por qué será. Pero algo hay en el ambiente que no me gusta nada.

¡Ajá!, ahí hay una puerta activa que no estaba hace unos días y es la puerta 56, y que me conecta la cabeza con la garganta. ¡Así estoy yo con la cabeza llena de presión y la mandíbula que no puedo más de tensión!

¿A ver qué dice esta puerta respecto a la sombra y la luz? Puerta del I Ching 56 y línea 3. Actualmente, 04/09/2020 21:49 GMT, la activación la está provocando el planeta Venus con un detrimento. ¿Y esto qué significa?

Un detrimento significa que tenemos que trabajar sobre ello y abre una oportunidad a contribuir al desarrollo evolutivo colectivo. Yo he observado que cuando hay un detrimento la sombra se hace más fuerte.

Según nos explica el astrólogo José Millán, Venus representa la ley del deseo. Nos enseña a valorar, a enamorarnos de personas, cosas o actitudes. Es un reflejo de lo que somos, como un espejo. Vivirlo correctamente consiste en aceptar aquello que nos gusta porque es lo que nos representa.

¿Y la puerta 56 qué significa? Según el I Ching la puerta 56 representa el viajero. Según 64Keys esta puerta representa el estímulo. ¿Quizás hay una frustración colectiva por no poder viajar? ¿Quizás es la frustrada vuelta al trabajo en septiembre para los que aún conservan su trabajo, pero lo odian?

Si buscamos la información de la línea de esta puerta aparece lo siguiente:

Fuente: http://www.64keys.com

El centro: El don de estar en el centro de atención.

  • Potencial: El don de tener control sobre la expresión y tomar el centro del escenario.
  • Sombra: El impulso de tomar el centro del escenario es tan fuerte que otros se ofenden, lo que puede resultar en aislamiento.

A modo de resumen, la esencia que yo saco de esto es que es posible que estemos reprimiendo aquello que deseamos y que queremos, aquello donde somos los protagonistas y centro de atención, para que otras personas no se sientan ofendidas, generándonos un aislamiento de sufrimiento.

¡Tocada y hundida! Ahí está mi sufrimiento últimamente.

Según me explicó una persona, las oportunidades para mí llegan a través de mis amigos, y de dar acceso a otras personas a mis aportaciones creativas. A ver qué surge de esto.

Satisfacer necesidades de usuarios

Photo by henry perks on Unsplash

Hace algunos días, estuve buscando alguna tienda donde tuviesen una marca de incienso que me gusta. Es la marca H&B. No tengo ningún tipo de patrocinio con ellos. Esto es solo una experiencia personal que he tenido con este producto.

Fui hasta la web de H&B para saber qué tiendas o distribuidores tienen en Madrid. Pude ver que sus canales de comercialización son tanto en tienda propia online y tienda física y online de otros.

En mi trabajo, uno de los valores que aporto es saber cómo diseñar experiencias de usuario, en particular usando tecnología.

Cuando en la web de H&B vi que no había un mapa con los puntos de venta en Madrid, sino que aparecía un listado en texto, no pude evitar mi enfado. Mi primera reacción fue, «voy a ver si me suena alguna calle por si me pilla cerca para ir a comprar». Viendo que no me servía, decidí dejarlo y no fui a comprar. Ya encontraría algún sitio algún día que fuese a dar un paseo.

Frustrada pensaba, pero vamos a ver, si mi variable de decisión como usuario es la localización geográfica, ¿por qué no me pones un mapa y en su lugar pones un listado de texto? ¿Sabes cuántos usuarios dejan de comprar tu producto porque no has tenido en cuenta cuáles son sus variables de decisión en la compra?

Ante mi frustración de no tener un mapa con las tiendas, hice lo que habitualmente hago. Crearme yo la solución.

Para quien no lo conozca, Google Maps tiene una funcionalidad que a mí me encanta. Y es, que puedes cargar un Excel con las localizaciones de puntos que quieras visualizar. Necesitas identificar las columnas donde aparece la información de localización. Por ejemplo:

  • Dirección.
  • Ciudad.
  • Código postal.
  • Latitud y longitud.

En el proyecto de Brasil tuve que hacer muchos mapas para posicionar miles de puntos. Google Maps y su carga en Excel me ayudó a tomar muchas decisiones importantes en la operación del Servicio Postventa. Tienes una limitación a 2.500 puntos por Excel. Yo lo que hacía era cargar varios Excels. También cargaba Excels en diferentes capas para ponerles iconos y colores diferentes y, así interpretar más fácilmente la información para realizar el análisis y posterior toma de decisiones.

Volviendo al caso del mapa de tiendas de H&B, lo que hice fue:

  • Copiar datos de tiendas en un Excel.
  • Normalizar los datos con el mismo formato.
  • Separarlos en columnas tipificadas.
Nombre de la tiendaDirecciónCódigo Postal y Ciudad
Supermercado El VergelC/ Lopez de Hoyos, 7228002 Madrid
Herbolario San IsidroC/ San Patricio s/n Mercado San Isidro, Puesto 1228019 Madrid
Ejemplo de tabla

Y ya tienes el excel listo para cargalo en Google Maps.

Ya tienes una funcionalidad muy sencilla y práctica, que todo el mundo puede usar, para crear tus mapas.