¿Qué pasa cuando una matemática y una ingeniera industrial comparten sueños?

Un buen amigo que sabe lo que disfruto con la lectura, me envió hace tiempo, un listado de frases, de pequeñas joyas, para reflexionar. El autor de las mismas es William Faulkner, un poeta y narrador estadounidense, que influiría más tarde en escritores españoles como Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa o Juan José Saer.

  • “Siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.”
  • “Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.”
  • “Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.”
  • “Inteligencia es el poder de aceptar el entorno.”
  • “Un paisaje se conquista con las suelas del zapato, no con las ruedas del automóvil”
  • “No te preocupes por ser mejor que tus contemporáneos o predecesores. Intenta ser mejor que tu mismo.”
  • “Si me dan a elegir entre la tristeza y la soledad, me quedo con la tristeza.”

Una interesante conversación, con una de las personas con las que más disfruto compartiendo ideas y sueños, derivó en las siguientes reflexiones que he querido compartir aquí, para ayudar a crear ese pequeño espacio donde se para el tiempo por un momento y abramos nuestra mente.

Los sueños que no se cumplen son aquellos que no nos atrevemos a soñar. La motivación en nuestro trabajo es aprender, porque el dinero viene después. Esto no se lo contéis a nadie, porque es el secreto de los genios de la historia. Eso del aprendizaje continuo no todo el mundo lo entiende. En nuestro caso particular, dedicamos muchas horas a la formación, en gran parte porque estamos en constante movimientos en charlas, seminarios, grupos de debate de voluntarios, leyendo libros, artículos, blogs o simplemente juntamos a algunos amigos para compartir ideas. Nos hemos encontrado con algunas personas que piensan que no disfrutamos de la vida por ese estudio y ganas de aprender constantes. Sin embargo, también nos hemos encontrado con otras personas que se han sorprendido de la energía y alegría con las que trabajamos y aprendemos, en continua evolución y desarrollo. Con estas personas hemos establecido amistades que han enriquecido mucho nuestra vida. Como se suele decir “quien no rema pesa”, así que por nuestra experiencia recomendamos pasar tiempo con personas que sumen en vuestra vida, y no que resten.

Cuando algo no nos guste, necesitaremos tener asertividad y valor para exponer nuestro punto de vista. Un modo de desarrollar la asertividad es poniendo en práctica lo que algunos libros explican sobre el tema. Uno de los que más me ha gustado, y que en un próximo post explicaré, es “Las Emociones que hieren: De las tensiones inútiles a las relaciones inteligentes“, de Mª Jesús Álava Reyes, una de mis psicólogas favoritas.

Un visionario inteligente es el que tiene el poder de ver su entorno, captar lo que para otros es invisible, hacerlo visible y así cambiar el entorno. Desde que tratamos de mejorar midiéndonos con nosotras mismas, avanzamos mucho más que cuando nos comparábamos con otros. Necesitamos hablar con nuestros contemporáneos para darnos cuenta que nuestros días, proyectos y acciones que creemos habituales, otros piensan que son extraordinarios.

Ahora os animo a pensar sobre esas frases. ¿Qué os han hecho reflexionar? Estaré encantada de compartir puntos de vista.

Pandémica y Celeste, una poesía para empezar bien el año

Una buena forma de empezar el año, es leer algo que nos inspire, nos emocione y conecte con esa parte interna nuestra que a veces olvidamos cuidar. Por eso he querido compartir con vosotros uno de mis textos favoritos del escritor Jaime Gil de Biedma, que no me canso de leer.

Pandémica y celeste

Imagínate ahora que tú y yo

muy tarde ya en la noche

hablemos hombre a hombre, finalmente.

Imagínatelo,

en una de esas noches memorables

de rara comunión, con la botella

medio vacía, los ceniceros sucios,

y después de agotado el tema de la vida.

Que te voy a enseñar un corazón,

un corazón infiel,

desnudo de cintura para abajo,

hipócrita lector -mon semblable,-mon frère!

Porque no es la impaciencia del buscador de orgasmo

quien me tira del cuerpo a otros cuerpos

a ser posiblemente jóvenes:

yo persigo también el dulce amor,

el tierno amor para dormir al lado

y que alegre mi cama al despertarse,

cercano como un pájaro.

¡Si yo no puedo desnudarme nunca,

si jamás he podido entrar en unos brazos

sin sentir -aunque sea nada más que un momento-

igual deslumbramiento que a los veinte años !

Para saber de amor, para aprenderle,

haber estado solo es necesario.

Y es necesario en cuatrocientas noches

-con cuatrocientos cuerpos diferentes-

haber hecho el amor. Que sus misterios,

como dijo el poeta, son del alma,

pero un cuerpo es el libro en que se leen.

Y por eso me alegro de haberme revolcado

sobre la arena gruesa, los dos medio vestidos,

mientras buscaba ese tendón del hombro.

Me conmueve el recuerdo de tantas ocasiones…

Aquella carretera de montaña

y los bien empleados abrazos furtivos

y el instante indefenso, de pie, tras el frenazo,

pegados a la tapia, cegados por las luces.

O aquel atardecer cerca del río

desnudos y riéndonos, de yedra coronados.

O aquel portal en Roma -en vía del Balbuino.

Y recuerdos de caras y ciudades

apenas conocidas, de cuerpos entrevistos,

de escaleras sin luz, de camarotes,

de bares, de pasajes desiertos, de prostíbulos,

y de infinitas casetas de baños,

de fosos de un castillo.

Recuerdos de vosotras, sobre todo,

oh noches en hoteles de una noche,

definitivas noches en pensiones sórdidas,

en cuartos recién fríos,

noches que devolvéis a vuestros huéspedes

un olvidado sabor a sí mismos!

La historia en cuerpo y alma, como una imagen rota,

de la langueur goûtée à ce mal d’être deux.

Sin despreciar

-alegres como fiesta entre semana-

las experiencias de promiscuidad.

Aunque sepa que nada me valdrían

trabajos de amor disperso

si no existiese el verdadero amor.

Mi amor,

íntegra imagen de mi vida,

sol de las noches mismas que le robo.

Su juventud, la mía,

-música de mi fondo-

sonríe aún en la imprecisa gracia

de cada cuerpo joven,

en cada encuentro anónimo,

iluminándolo. Dándole un alma.

Y no hay muslos hermosos

que no me hagan pensar en sus hermosos muslos

cuando nos conocimos, antes de ir a la cama.

Ni pasión de una noche de dormida

que pueda compararla

con la pasión que da el conocimiento,

los años de experiencia

de nuestro amor.

Porque en amor también

es importante el tiempo,

y dulce, de algún modo,

verificar con mano melancólica

su perceptible paso por un cuerpo

-mientras que basta un gesto familiar

en los labios,

o la ligera palpitación de un miembro,

para hacerme sentir la maravilla

de aquella gracia antigua,

fugaz como un reflejo.

Sobre su piel borrosa,

cuando pasen más años y al final estemos,

quiero aplastar los labios invocando

la imagen de su cuerpo

y de todos los cuerpos que una vez amé

aunque fuese un instante, deshechos por el tiempo.

Para pedir la fuerza de poder vivir

sin belleza, sin fuerza y sin deseo,

mientras seguimos juntos

hasta morir en paz, los dos,

como dicen que mueren los que han amado mucho.

Fuente: Link

Lo esencial es invisible a los ojos

Un artículo que leí hace un tiempo del blog de Pilar Jericó, autora del libro “Héroes cotidianos”, he querido rescatarlo para sacar algunas reflexiones.

Todos tenemos miedos: A fracasar, a no llegar a fin de mes, a la muerte… pero quizás, uno de los que más nos condiciona sea el miedo a no ser aceptados, a no ser queridos. Como resumió el filósofo Arthur Schopenhauer:

– El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad.-

La necesidad de ser aceptados se ve dificultada en el mundo que nos ha tocado vivir, donde los valores mas encumbrados son la belleza y la juventud. La edad madura parece estar de capa caída, en especial en las mujeres. Un hombre con canas resulta interesante; una mujer intenta disimularlas.

¿Qué os parece? Daría para un debate muy interesante. No basta con decir “es verdad”, sino que es necesario que cada uno bucee en su mente y vea lo que piensa sobre ello o lo que le hace sentir.

¿Por qué, en especial las mujeres, intentamos gustar aparentando ser más jóvenes? ¿Acaso tenemos que demostrar algo? Y sobre la belleza, ¿acaso tenemos que ser todos iguales a los modelos que nos meten por lo ojos cada día?

Sabemos de sobra que la “belleza” que nos venden no es real, en el sentido que son muy pocas las personas en el mundo que por razones genéticas, en general, disfrutan de esas cualidades físicas. Entonces ¿por qué seguimos pensando que tenemos que parecernos a ellos para ser aceptados y gustar?

Pensad por un momento la cantidad de personas que habéis conocido a lo largo de vuestra vida. ¿Qué cualidades tenían aquellas que os gustaban? Esas personas que no sabías bien porque pero que te gustaba pasar tiempo con ellas, con quien compartías un tiempo de mucha calidad, con quien aprendías, te reías… Parece que todas esas personas despertaban en ti emociones positivas. Una de las cualidades que he visto en aquellas personas que más me gustaban es que estaban seguras de sí mismas.

Buscar la satisfacción personal en algo con fecha de caducidad es apostar por un caballo perdedor, aunque los anuncios se empeñen en vendernos otra cosa.

A veces parece difícil resistirse a los anuncios. Cada vez se analizan más técnicas a partir de las cuales se estudia el cerebro, se aprende a estimularlo. Hacen anuncios cada vez más “atractivos”, o al menos creo que esa es la intención. Una opción es apagar la televisión. Así no te ves bombardeado por todos esos anuncios. Al margen de esta “broma”, algo importante y necesario que deberíamos hacer y que te animo a ello, es tener muy presente tus valores. Dedicar tiempo a saber cuáles son tus valores. La satisfacción personal pienso que se consigue cuando actúas acorde a tus valores.

El psiquiatra Viktor Frankl afirma que la neurosis de nuestra sociedad es el vacío existencial. Y para evitarlo, lo rellenamos con aquello que después tememos perder, ya sea juventud, belleza, una casa envidiable o un puesto de prestigio en una empresa. En definitiva, creemos que nuestra identidad y nuestra valía personal dependen del tener, que no del ser. Y ese es el origen de nuestros miedos. Difícilmente podremos perder lo que somos, pero sí lo que poseemos; y, sin lugar a dudas, perder la juventud es ley de vida.

Nunca perderemos lo que somos. Por eso defiendo firmemente aprender y desarrollar buenas habilidades personales que nos ayudarán después a adquirir habilidades profesionales. Desarrollar por ejemplo nuestra inteligencia emocional, conocer cómo reaccionamos ante las cosas que nos duelen o situaciones límites, para no dejarnos llevar por los impulsos cuando se produce lo que los psicólogos llaman “secuestro emocional”.

 

Si pensamos en quiénes han sido relevantes en nuestras vidas, difícilmente destacaremos a los más a

tractivos, sino a los que nos han querido tal y como somos, con nuestros defectos y

nuestras arrugas. Aquellos que nos han hecho sentirnos importantes y únicos. Antoine de Saint-Exupèry, autor de El Principito, lo resumía del siguiente modo:

Lo esencial es invisible a los ojos.

Podéis leer el artículo completo en el siguiente enlace:
http://www.pilarjerico.com/¿miedo-a-envecejer-2

Sir Ken Robinson referente en creatividad

Una persona que conocí a través de un vídeo de RSAnimate es Sir Ken Robinson. Buscando más información sobre él, encontré una entrevista que Eduard Punset le había realizado y en la que se hablaba sobre el libro “El Elemento”. Este libro te anima a buscar aquello que te apasiona, aquello por lo que te levantas cada día.

“Cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro “elemento”, un estado maravilloso en el que trabajamos sin cansancio y con gran creatividad”
Ken Robinson

En muchas ocasiones estamos inmersos en un trabajo diario que realizamos por inercia, que no pensamos demasiado si nos ilusiona o no. Simplemente lo hacemos porque parece que eso es lo que se espera de nosotros. Creo que pasamos demasiado tiempo averiguando qué es lo que se espera que hagamos y pensamos poco en qué es lo que realmente nos llena.

A veces es necesario tomarse un tiempo de descanso, de reflexión. Quien puede permitírselo se dedica por ejemplo un año sabático a pensar qué quiere hacer con su vida. Muchos otros no podemos tomarnos ese año sin trabajar, pero podemos pensar en pequeñas fracciones de tiempo. Podemos dedicar diez minutos al día o un día a la semana para nosotros. Podemos pensar qué hemos estado haciendo y qué nos ha producido a nivel emocional todo aquello que hemos realizado. ¿Cuántas veces hemos sonreído esta semana? Si no hemos sonreído, yo me preocuparía un poco. Si ya no te acuerdas cuando fue la última vez que sonreíste, entonces pararía sí o sí un día entero para pensar qué estoy haciendo.

Volviendo al “elemento” del que nos habla Robinson, ¿cómo lo identificamos? ¿Alguna vez habéis estados tan concentrados en una tarea que no oíais a nadie más alrededor aunque os estuviesen hablando? ¿Habéis pensado que llevábais con una tarea un par de horas y se os ha pasado la tarde entera?

En mi caso cuando estudiaba matemáticas en la carrera, descubrí que ese era mi elemento en esa etapa. Podía pasarme horas y horas estudiando. Mi cabeza era como si se abriese, como si fuese capaz de entender y comprender lo que hasta ahora era una nube negra en mi cabeza, un dolor de cabeza. Pero ocurría. Entendía una cosa clave y empezaba a despejarse la cabeza y seguía estudiando y disfrutando muchísimo con lo que hacía. Era estupendo.

Os dejo el vídeo de RSAnimate que no me canso de ver porque realmente es fantástico. Que lo disfrutéis.

Espiritualmente

Estoy leyendo el libro “Espiritual Mente” (…ya voy por la mitad /página 153) de Bernabé Tierno, Psicólogo y Escritor al que admiro, a través de sus obras anteriores, por su narrativa llana, citas y reflexiones auténticas, escritas desde la humildad y el respeto hacia los demás.

¡Gracias! 

Conectando con mi anterior concepción de la capacidad de nuestra mente para crear la “realidad”, ayudado por mis estudios sobre la PNL e inspirado por la lectura de este libro… he escrito lo siguiente que quiero compartir con vosotros:

PENSANDO, LO CREO (CREAR) Y CREO (CREER) EN ELLO, PORQUE EXISTE, PARA MÍ.

Puedo “Creer” en lo que estoy “Creando” con mi pensamiento …porque lo que pienso… es seguro que existe! …para mí. ¿Acaso mi pensamiento no es real para mí? ¿Cómo puedo dudar de él si lo estoy viviendo? Sólo puedo estar seguro de mi propia realidad, pues… ¿cómo puede existir una misma e indiscutible realidad para más de una persona?

La capacidad creativa y la actividad de mi mente, a través de las experiencias pasadas (…subconscientes y concientes), los sentidos y la palabra… y quizás otros factores que desconocemos… configuran la única realidad indiscutible que es mi realidad mental, en cada momento.

¿Qué necesidad hay de buscar una realidad común para distintas personas? …que no puede existir! …aunque, simplificando mucho, nos refiramos a esa “realidad” constantemente, como si todos tuviéramos que percibirla de idéntica forma, sólo a través de los sentidos!

Creo recordar que el genial pintor Van Gogh decía: “Para ver, cierro los ojos”.

PODEROSA MENTE Y LA FE

Si algo, en este orden de cosas, nos falta y nos inquieta… puede que se trate de una llamada trascendente a nuestra mente para llenar ese vacío con nuestro pensamiento libre… y somos libres de hacerlo o no.

Si tengo fe, si creo (“creer”) y sigo creyendo en la existencia de mi “alma” como enlace trascendente de mi ser, es porque mi alma la creo (“crear”), a través de mi pensamiento, la desarrollo y existe para mí. No necesito más.

Pero mi pensamiento no sólo obedece a mi voluntad, siento que hay otros factores o “fuerzas” que lo inspiran y configuran…

Sólo cada uno, en su diálogo interno, sabe en qué medida se siente creyente o ateo, siente como convive con la duda y cómo interviene su mente, en relación con todo ello.

Creo en la capacidad de nuestra mente para crear vínculos trascendentes y otras sorprendentes facultades. ¿Por qué no?

Si la razón nos dicta que existe un número infinito de imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones que nuestros sentidos no han experimentado todavía, muchos de los cuales podrían sorprendernos e intrigarnos (…como ya ha ocurrido a través de la historia con el fuego, el trueno, los relámpagos y los rayos, el arco iris, los eclipses, etc)… ¿por qué no puede nuestra mente, Reina de los sentidos, ser capaz de realizar funciones sorprendentes? (…transmisión del pensamiento, generar pensamientos trascendentes, favorecer curaciones y ejercer otros poderes insospechados)

Pero, también creo en el mundo variado y complejo que me rodea, con todo tipo de entes vivientes e inanimados, porque lo interpreto cerebralmente, a través de los sentidos… y creo especialmente en la capacidad de mi mente para percibir a las demás personas de mi entorno y para comunicarme con ellas, sintiendo su existencia y respondiendo a algunas de sus inquietudes con mi afecto y ayuda, como una necesidad interna, en forma de llamada trascendente. Percibo que también muchas de estas personas necesitan comunicarse conmigo y me brindan su afecto y apoyo, en algún momento, a petición mía o espontáneamente. En menor medida, ocurre también con los animales y quizás con las plantas (…mi madre les hablaba, mientras las regaba). ¿Verdad que has “acariciado” alguna vez una superficie de madera… o una concha… o una suave piedra en la playa… y has disfrutado? Pero, ¿te has preguntado qué han “sentido”, de alguna forma, esos seres inanimados? …aunque nos sorprendería poder ver la incesante dinámica en sus átomos, moléculas y estructuras!

¡Todo esto es maravilloso! …y siento que forma parte de mi ser.

Recuerdo ahora algo que aprendí y me impresionó hace un par de años:

“SAWABONA” es un saludo usado en el sur de África y quiere decir:

¡YO TE RESPETO, YO TE VALORO, TÚ ERES IMPORTANTE PARA MÍ!

Como respuesta, las personas contestan: “SHIKOBA” que significa: ENTONCES YO EXISTO PARA TI.

MILAGROS

Algunas de nuestras percepciones (…interpretaciones de una supuesta “realidad” en las que, en determinadas ocasiones, pueden influir más que los sentidos, otros factores como el subconsciente y determinados poderes de nuestra mente aún desconocidos) nos pueden sorprender intensamente, por cuanto no encontramos explicación convencional alguna… y mucho más si la experiencia vivida es de carácter colectivo (…la ciencia sabe muy poco de este tipo de fenómenos cuando suceden a nivel grupal). ¿Podrían, por esta vía, explicarse, al menos parcialmente, los llamados “milagros” y otros sucesos paranormales?

LA ORACIÓN

La “oración” es la forma que tenemos para desarrollar nuestra “alma” en la que creemos. Pero cada uno podemos entender la oración de distintas formas: Desde la forma convencional, por medio de la palabra, con oraciones pre-establecidas, pasando por la oración en forma de diálogo muy personal, hasta la oración a través de nuestras obras (…trabajo bien hecho, amor y ayuda a los demás, etc.).

Sigo leyendo el libro… y al comenzar con la siguiente página (154), me sorprende la coincidencia con lo expresado, al encontrar el siguiente pensamiento:

La realidad no es una, es múltiple. ¡Cada hombre tiene su verdad! No hay dos pares de ojos que vean la misma cosa de la misma manera. Las cosas, por su parte, no son como las vemos.

*AMADO NERVO.

Y algunas páginas más adelante, sintonizo con el pensamiento de Ortega y Gasset: “El Yo que piensa y es consciente de lo que piensa, siente y hace… existe indisolublemente unido al mundo que es pensado.”

“Yo soy Yo y mis circunstancias”

Las “circunstancias” a las que se refiere Ortega no es aquello que me influye, sino “aquello que me hace”; es la otra mitad de mi vida, que consiste en “ser en, por, con y para el mundo”.

Vitalismo: El Yo no existe sin el mundo que le rodea.

Existencialismo: Cada individuo es el responsable de forjar el propio sentido de su vida.

“Somos razón, voluntad y corazón” y en su equilibrio radica la Felicidad.

Os recomiendo la lectura de este libro, que probablemente conservaréis como obra de consulta, obra filosófica, rigurosa, práctica y esclarecedora para los tiempos que corren… demasiado materialistas!

Tratar de estos temas, necesariamente complejos, desde los ángulos filosófico, religioso y científico… constituye un gran Reto que el autor ha sabido superar con maestría.

Gran trabajo de análisis… pero su gran utilidad y valor pedagógico reside en una magnífica Síntesis! …de las que tanto necesitamos en nuestra sociedad y que rara vez nos ofrecen los autores.

¡Enhorabuena y gracias! …por esta gran obra.

Abrazos, con todo mi afecto.- VERSIL.

Esta entrada ha sido escrita de forma desinteresada por VERSIL, profesor y buen amigo. Gracias VERSIL !!

El Principito, un libro para leer y releer

Hace unos días leí en la revista digital Muy Interesante unos extractos del libro El Principito. Es un libro muy especial de muchas lecturas. Con esto me refiero a que dependiendo del momento de tu vida en el que lo lees, extraes algo diferente. Me parece un libro muy rico y que nos puede ayudar a reflexionar sobre muchos problemas que hay en el mundo y en nuestras vidas. Los extractos que más me gustaron para esta entrada son:

Posesiones y patentes. “- Cuando encuentras un diamante que no es de nadie, es tuyo. Cuando encuentras una isla que no es de nadie, es tuya. Cuando eres el primero en tener una idea, la haces patentar: es tuya. Y yo poseo las estrellas, puesto que nunca nadie antes que yo pensó en poseerlas.

-Es cierto-dijo el principito- Pero ¿qué haces tú con ellas?

-Las administro. Las cuento y recuento[…]-Yo, si poseo un pañuelo, puedo abrigar con él mi cuello y llevarlo conmigo a donde vaya. Si poseo una flor, puedo cortarla y llevármela. En cambio tú no puedes cortar las estrellas.

-No, pero puedo depositarlas en el banco.”

Geógrafos y exploradores. “No es el geógrafo quien va a contar las ciudades, los ríos, las montañas, los mares, los océanos y los desiertos. El geógrafo es demasiado importante para andar paseando. No abandona su escritorio. Pero en él recibe a los exploradores. Los interroga y toma nota de sus recuerdos. Y si los recuerdos de alguno de ellos le parecen interesantes, el geógrafo hace hacer una encuesta sobre la integridad moral del explorador. […]

Un explorador que mintiera provocaría catástrofes en los libros de geografía. Y también un explorador que bebiera demasiado.[…] Porque los borrachos ven doble. Entonces el geógrafo anotaría dos montañas, donde no hay más que una.”

Píldoras contra la sed. “Era un vendedor de píldoras perfeccionadas que calman la sed. Se toma una por semana y no se siente más la necesidad de beber.

– ¿Por qué vendes eso? – dijo el principito.

– Es una gran economía de tiempo – dijo el vendedor. – Los expertos han hecho cálculos. Se ahorran cincuenta y tres minutos por semana.

[…] ‘Yo – se dijo el principito – si tuviera cincuenta y tres minutos para gastar, caminaría lentamente hacia una fuente…