Nos creemos diferentes en la soledad de nuestros pensamientos

¿Qué pasaría si compartíesemos más nuestros pensamientos más privados con personas de nuestra confianza? Todos esos pensamientos que en ocasiones creemos que son extraños, que sólo los tenemos nosotros o que puede incluso parecernos que somos diferentes por tenerlos.

En el siguiente vídeo se puede ver un experimento realizado por el ilusionista Derren Brown.

Cogen una hoja de papel, dibujan su mano, ponen su fecha de nacimiento y meten algún objeto personal pero que no los identifique. Con esa información Brown tratará de escribir cómo es la personalidad de cada una de las personas. ¿Acertará? Se marcha una hora y promete ser preciso, no ser general. Cuando cada uno de los participantes abre su sobre, porque han memorizado el número donde pusieron sus datos, se quedan asombrados. Parece que en sus caras se puede leer «¿cómo lo ha  hecho?».

Ninguno o casi ninguno podía creer cómo había sido capaz de ser tan preciso. ¿Magia? La primera vez que lo ví la verdad que pensé «¡qué bueno, qué truco tan bueno!». Si habéis estado alguna vez en un buen espectáculo de magia, es la misma sensación. No podía creer lo que estaba viendo. No sabía cómo probarlo, pero estaba segura que tenía truco. El vídeo continúa diciendo a cada participante que pasen sus descripciones entre ellos y las abran. Entonces vuelves a leer en sus caras «¿qué? ¿cómo? ¿pero si…?». Descubren que todas las descripciones son iguales, ¡iguales!

La técnica utilizada se llama Cold Reading. Esta técnica se basa en el análisis y la observación del lenguaje no verbal del sujeto a analizar, su forma de hablar, su ropa, apariencia, sexo, edad, religión, origen étnico o nivel educativo.

Una de las chicas del vídeo dice: «Todos tenemos las mismas inseguridades». ¿Qué ocurriría si contamos nuestras inseguridades a gente de nuestra confianza? ¿Crees que te ayudaría?

La música clásica nos cura el alma

Después de un parón en parte necesario y en parte obligado, vuelvo a retomar las publicaciones con energías renovadas y con ilusión por seguir compartiendo con todos vosotros recursos que sean interesantes para vuestro desarrollo personal y profesional.

En esta entrada he querido hablar sobre la relación que la música clásica tiene con la Inteligencia Emocional, o al menos la relación que me han enseñado y he ido aprendiendo. La música tiene una capacidad especial para conectar con nuestro subconsciente. La parte racional en ocasiones parece no hacernos mucho caso y es porque la parte emocional del subconsciente nos está enviando un mensaje que deberemos averiguar qué significa. Es un modo de verlo. Si algún psicólogo o profesional relacionado con la Inteligencia Emocional quiere corregirme, por favor que aporte sus comentarios.

Podemos entender ese subconsciente con la música. Ésta ayuda a trabajar nuestras emociones, las aflora, las intensifica y podemos identificarlas mejor que dentro de la vorágine diaria de pensamientos. Escuchar con la mente en blanco es importante para dejarte llevar por la melodía y sentir la armonía, que poco a poco nos suele relajar y en muchas otras ocasiones emocionar por su belleza. Los sonidos se vuelven colores o imágenes, puede que recuerdos de momentos pasados, puede que de momentos soñados, pero en todos ellos identificamos emociones. Esto nos facilitará ir trabajando nuestra Inteligencia Emocional.

Algunas obras que un buen amigo me recomendó y que podréis escuchas por ejemplo con la aplicación gratuita Spotify, son las siguientes:

  • Franz Schubert : Sinfonia No. 8 in Si minore, D. 759 – »Incompiuta». Allegro moderato by Karl Böhm
  • Pictures at an Exhibition by Lorin Maazel
  • Grieg: Peer Gynt by Bjørn Willberg Andersen
  • Chopin: Fantaisie-impromptu In C-sharp Minor, Op. 66: Fantaisie-impromptu In C-sharp Minor, Op. 66 by Nikolai Lugansky
  • Symphony No. 7 Op. 92: II. Allegretto (Beethoven) by Orchestra Di Padova E Del Veneto & Peter Maag
  • Symphony No. 1 In D Major, «Titan»: III. Feierlich Und Gemessen, Ohne Zu Schleppen by Slovak Philharmonic Orchestra
  • Maskarade (Masquerade): Waltz by Yuri Simonov
  • Scheherazade: The Sea & Sinbad’s Ship by Joakim Svenheden

Os enseño ahora un fantástico vídeo de TED, en el que Benjamin Zander quiere que lleguemos a amar y entender la música clásica. He disfrutado muchísimo con la pieza que toca de Chopin. La he entendido y me he emocionado. ¿Qué os parece?

La Ópera es otro de los géneros musicales que recomiendo, al menos escuchar para saber qué te transmite. Hay personas que dicen “yo es que ese tipo de música no va conmigo”. Os recomiendo escucharla y tratar de ir por ejemplo al Teatro Real a ver una que os resulte atractiva. Para los menores de 30 años hay entradas de último minuto con 90% de descuento. Puede que te descubras emocionado y aplaudiendo por ejemplo Tosca, de Puccini, una de las mejores óperas que se han escrito. Mi parte favorita es “E Lucevan Le Stelle”. En este vídeo se puede ver y escuchar una representación de Plácido Domingo. Como toda ópera que se precie, es una historia muy trágica y en este acto el amado se despide antes de su ejecución. Espero que os guste:

Traducción al español

Y brillaban las estrellas,

Y olía la tierra,

Chirriaba la puerta del huerto,

Y unos pasos rozaban la arena…

Entraba ella, fragante,

Caía entre mis brazos…

¡Oh, dulces besos! ¡Oh, lánguidas caricias,

Mientras yo, tembloroso,

Sus bellas formas desataba de los velos!

Desvaneció para siempre mi sueño de amor…

La hora ha pasado…

¡Y muero desesperado!

¡Y muero desesperado!

¡Y jamás he amado tanto la vida!

¡Tanto la vida!

¿Cuándo se acaba una etapa de la vida?

Hace algún tiempo que empecé a leer alguno de los cuentos y libros de Paulo Coelho. No entraré en esta entrada a cuestionar u opinar sobre este autor. Sólo diré que no cita las fuentes que utiliza. Al margen de esto, hace poco una buena amiga me envió un texto de este autor que me gustó mucho y que he querido compartir con todos vosotros.

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos, como quieras llamarlo. Lo importante es poder cerrarlos, y dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó tu trabajo?, ¿se acabó tu relación?, ¿ya no vives más en esa casa?, ¿debes irte de viaje?, ¿la relación se acabó? Puedes pasarte mucho tiempo de tu presente «revolcándote» en los por qué, en rebobinar la cinta y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho. El desgaste va a ser infinito, porque en la vida, tú, yo, tu amigo, tus hijos, tus hermanos, todos y todas estamos encaminados hacia ir cerrando capítulos, ir dando vuelta a la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltarlo, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!

Por eso, a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, romper papeles, tirar documentos, y vender o regalar libros.

Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que dar vuelta a la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente…

El pasado ya pasó. No esperes que te lo devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres tú… Suelta el resentimiento. El encender «tu televisor personal» para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarte lentamente, envenenarte y amargarte.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Si andas por la vida dejando «puertas abiertas» por si acaso, nunca podrás desprenderte ni vivir lo de hoy con satisfacción. ¿Noviazgos o amistades que no clausuran?, ¿posibilidades de regresar? (¿a qué?), ¿necesidad de aclaraciones?, ¿palabras que no se dijeron?, ¿silencios que lo invadieron? Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalos ir, cierra capítulos. Dite a ti mismo que no, que no vuelven. Pero no por orgullo ni soberbia, sino, porque tú ya no encajas allí en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en esa oficina, en ese oficio.

Tú ya no eres el mismo que fuiste hace dos días, hace tres meses, hace un año. Por lo tanto, no hay nada a qué volver. Cierra la puerta, da vuelta a la hoja, cierra el círculo. Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Es salud mental, amor por ti mismo, desprender lo que ya no está en tu vida.

Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo. Nada es vital para vivir porque cuando tú viniste a este mundo, llegaste sin ese adhesivo. Por lo tanto, es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr, porque te repito: nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad. Por eso cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacúdete, suéltate.

Hay muchas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escojas, te ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad. ¡Esa es la vida!

Paulo Coelho

¿Por qué me emociono viendo una película?

Una persona que admiro y que sigo tanto en su blog como en su programa REDES es Eduard Punset. Hace unos meses viendo uno de los programas de REDES me interesó uno en el que se hablaba de las «neuronas espejo».

Cuando hablamos, sentimos o realizamos movimientos con nuestros cuerpos se activan en los demás que nos escuchan y miran las mismas neuronas responsables de esas acciones, esas neuronas que se activan en mi mente y que hacen que me emocione o me ría viendo una película son las llamadas neuronas espejo.

En los equipos con rendimientos elevados se observa que están muy conectados (según las investigaciones de Marcial Losada) gracias entre otros motivos por la manera en que interactuan entre sí a través de las conversaciones. Esa conectividad, producto de un adecuado manejo de las conversaciones, facilita el aprendizaje colectivo e individual del mismo modo que los altos desempeños en los equipos de trabajo presentan una inteligencia emocional grupal (Goleman,Cherniss y Bennis) elevada la cual radica fundamentalmente en la confianza.

El vídeo completo lo podéis ver en el siguiente enlace: Mentes conectadas sin brujería. Para aquellos que no tienen mucho tiempo para ver el vídeo podéis leer la transcripción.

Evolución

Al día siguiente dijo el Maestro: – Desgraciadamente, es más fácil viajar que detenerse.

Los discípulos quisieron saber por qué.

– Porque, mientras viajas hacia una meta, puedes aferrarte a un sueño; pero, cuando te detienes, tienes que hacer frente a la realidad.

– Pero, entonces, ¿cómo vamos a poder cambiar si no tenemos metas ni sueños?- preguntaron perplejos los discípulos.

– Para que un cambio sea real, tiene que darse sin pretenderlo. Haced frente a la realidad y, sin quererlo, se producirá el cambio.

Anthony de Mello

Estoy de acuerdo que perseguir los propios sueños hace que muchas veces sigamos adelante en situaciones difíciles. También creo que vivir sólo de sueños, inmersos en burbujas de altas esferas, por ejemplo, tampoco nos beneficia mucho. Evadirte de una situación difícil puede ayudar cuando los hechos son recientes pero se tiene que producir el momento en que asumas cuál es la realidad y la aceptes.

En el momento que aceptas la realidad te liberas de la carga que supone, porque empiezas a cambiar tu actitud y por tanto también cambiará cómo percibes la realidad.

 

 

 

Espiritualmente

Estoy leyendo el libro “Espiritual Mente” (…ya voy por la mitad /página 153) de Bernabé Tierno, Psicólogo y Escritor al que admiro, a través de sus obras anteriores, por su narrativa llana, citas y reflexiones auténticas, escritas desde la humildad y el respeto hacia los demás.

¡Gracias! 

Conectando con mi anterior concepción de la capacidad de nuestra mente para crear la “realidad”, ayudado por mis estudios sobre la PNL e inspirado por la lectura de este libro… he escrito lo siguiente que quiero compartir con vosotros:

PENSANDO, LO CREO (CREAR) Y CREO (CREER) EN ELLO, PORQUE EXISTE, PARA MÍ.

Puedo “Creer” en lo que estoy “Creando” con mi pensamiento …porque lo que pienso… es seguro que existe! …para mí. ¿Acaso mi pensamiento no es real para mí? ¿Cómo puedo dudar de él si lo estoy viviendo? Sólo puedo estar seguro de mi propia realidad, pues… ¿cómo puede existir una misma e indiscutible realidad para más de una persona?

La capacidad creativa y la actividad de mi mente, a través de las experiencias pasadas (…subconscientes y concientes), los sentidos y la palabra… y quizás otros factores que desconocemos… configuran la única realidad indiscutible que es mi realidad mental, en cada momento.

¿Qué necesidad hay de buscar una realidad común para distintas personas? …que no puede existir! …aunque, simplificando mucho, nos refiramos a esa “realidad” constantemente, como si todos tuviéramos que percibirla de idéntica forma, sólo a través de los sentidos!

Creo recordar que el genial pintor Van Gogh decía: “Para ver, cierro los ojos”.

PODEROSA MENTE Y LA FE

Si algo, en este orden de cosas, nos falta y nos inquieta… puede que se trate de una llamada trascendente a nuestra mente para llenar ese vacío con nuestro pensamiento libre… y somos libres de hacerlo o no.

Si tengo fe, si creo (“creer”) y sigo creyendo en la existencia de mi “alma” como enlace trascendente de mi ser, es porque mi alma la creo (“crear”), a través de mi pensamiento, la desarrollo y existe para mí. No necesito más.

Pero mi pensamiento no sólo obedece a mi voluntad, siento que hay otros factores o “fuerzas” que lo inspiran y configuran…

Sólo cada uno, en su diálogo interno, sabe en qué medida se siente creyente o ateo, siente como convive con la duda y cómo interviene su mente, en relación con todo ello.

Creo en la capacidad de nuestra mente para crear vínculos trascendentes y otras sorprendentes facultades. ¿Por qué no?

Si la razón nos dicta que existe un número infinito de imágenes, sonidos, olores, sabores y sensaciones que nuestros sentidos no han experimentado todavía, muchos de los cuales podrían sorprendernos e intrigarnos (…como ya ha ocurrido a través de la historia con el fuego, el trueno, los relámpagos y los rayos, el arco iris, los eclipses, etc)… ¿por qué no puede nuestra mente, Reina de los sentidos, ser capaz de realizar funciones sorprendentes? (…transmisión del pensamiento, generar pensamientos trascendentes, favorecer curaciones y ejercer otros poderes insospechados)

Pero, también creo en el mundo variado y complejo que me rodea, con todo tipo de entes vivientes e inanimados, porque lo interpreto cerebralmente, a través de los sentidos… y creo especialmente en la capacidad de mi mente para percibir a las demás personas de mi entorno y para comunicarme con ellas, sintiendo su existencia y respondiendo a algunas de sus inquietudes con mi afecto y ayuda, como una necesidad interna, en forma de llamada trascendente. Percibo que también muchas de estas personas necesitan comunicarse conmigo y me brindan su afecto y apoyo, en algún momento, a petición mía o espontáneamente. En menor medida, ocurre también con los animales y quizás con las plantas (…mi madre les hablaba, mientras las regaba). ¿Verdad que has “acariciado” alguna vez una superficie de madera… o una concha… o una suave piedra en la playa… y has disfrutado? Pero, ¿te has preguntado qué han “sentido”, de alguna forma, esos seres inanimados? …aunque nos sorprendería poder ver la incesante dinámica en sus átomos, moléculas y estructuras!

¡Todo esto es maravilloso! …y siento que forma parte de mi ser.

Recuerdo ahora algo que aprendí y me impresionó hace un par de años:

“SAWABONA” es un saludo usado en el sur de África y quiere decir:

¡YO TE RESPETO, YO TE VALORO, TÚ ERES IMPORTANTE PARA MÍ!

Como respuesta, las personas contestan: “SHIKOBA” que significa: ENTONCES YO EXISTO PARA TI.

MILAGROS

Algunas de nuestras percepciones (…interpretaciones de una supuesta “realidad” en las que, en determinadas ocasiones, pueden influir más que los sentidos, otros factores como el subconsciente y determinados poderes de nuestra mente aún desconocidos) nos pueden sorprender intensamente, por cuanto no encontramos explicación convencional alguna… y mucho más si la experiencia vivida es de carácter colectivo (…la ciencia sabe muy poco de este tipo de fenómenos cuando suceden a nivel grupal). ¿Podrían, por esta vía, explicarse, al menos parcialmente, los llamados “milagros” y otros sucesos paranormales?

LA ORACIÓN

La “oración” es la forma que tenemos para desarrollar nuestra “alma” en la que creemos. Pero cada uno podemos entender la oración de distintas formas: Desde la forma convencional, por medio de la palabra, con oraciones pre-establecidas, pasando por la oración en forma de diálogo muy personal, hasta la oración a través de nuestras obras (…trabajo bien hecho, amor y ayuda a los demás, etc.).

Sigo leyendo el libro… y al comenzar con la siguiente página (154), me sorprende la coincidencia con lo expresado, al encontrar el siguiente pensamiento:

La realidad no es una, es múltiple. ¡Cada hombre tiene su verdad! No hay dos pares de ojos que vean la misma cosa de la misma manera. Las cosas, por su parte, no son como las vemos.

*AMADO NERVO.

Y algunas páginas más adelante, sintonizo con el pensamiento de Ortega y Gasset: “El Yo que piensa y es consciente de lo que piensa, siente y hace… existe indisolublemente unido al mundo que es pensado.”

“Yo soy Yo y mis circunstancias”

Las “circunstancias” a las que se refiere Ortega no es aquello que me influye, sino “aquello que me hace”; es la otra mitad de mi vida, que consiste en “ser en, por, con y para el mundo”.

Vitalismo: El Yo no existe sin el mundo que le rodea.

Existencialismo: Cada individuo es el responsable de forjar el propio sentido de su vida.

“Somos razón, voluntad y corazón” y en su equilibrio radica la Felicidad.

Os recomiendo la lectura de este libro, que probablemente conservaréis como obra de consulta, obra filosófica, rigurosa, práctica y esclarecedora para los tiempos que corren… demasiado materialistas!

Tratar de estos temas, necesariamente complejos, desde los ángulos filosófico, religioso y científico… constituye un gran Reto que el autor ha sabido superar con maestría.

Gran trabajo de análisis… pero su gran utilidad y valor pedagógico reside en una magnífica Síntesis! …de las que tanto necesitamos en nuestra sociedad y que rara vez nos ofrecen los autores.

¡Enhorabuena y gracias! …por esta gran obra.

Abrazos, con todo mi afecto.- VERSIL.

Esta entrada ha sido escrita de forma desinteresada por VERSIL, profesor y buen amigo. Gracias VERSIL !!