Si crees que no puedes conseguirlo, espera y aprende de estas historias

Hace tan sólo unos días tuve la gran suerte de asistir a una conferencia de Alex Rovira. Me pareció una persona excepcional, extremadamente cercana.

En la conferencia habló de dos historias realmente increíbles que he querido dejar aquí y que más personas las puedan conocer.

La primera de ellas es la de Helen Keller. Helen cuando era tan sólo un bebé con 19 meses sufrió una grave enfermedad que la dejó ciega y sorda. Esto hizo que su desarrollo para comunicarse se paralizase, con la frustración que eso provocaba en la niña. Sus familiares la veían como una niña incontrolable. Unos años después, la que sería su profesora y amiga inseparable Anne Sullivan, le enseñó a leer y comunicarse con los demás, y a controlar su mal genio. Comenzó a enseñarle cómo vibraban las palabras en las yemas de sus dedos. Anne cogió la mano de Helen y la puso sobre su boca mientras la otra mano de Helen tocaba el agua. En ese momento Anne comenzó a pronunciar la palabra “agua” una y otra vez hasta que Helen entendió que lo que tocaba se correspondía con una vibración en las yemas de sus dedos. Enseguida la mano de Helen buscó la hierba y comenzó a moverse queriendo saber cómo se decía. Entonces Anne pronunciaba la palabra “hierba” una y otra vez. De este modo le enseñó todo el vocabulario que la técnica le permitía.

Tiempo después comenzó a enseñarle con golpecitos sobre la palma de la mano de Helen. Helen aprendió el lenguaje Braille, fue a la Universidad de Radcliffe y se graduó con honores. Publicó su primer libro en 1902, “La Historia de Mi Vida”. Años más tarde se dedicó a ofrecer charlas por todo el mundo contando sus experiencias.

La segunda historia es la de Dick Hoyt, un ex militar estadounidense de 69 años, hoy reciclado en profesor, protagoniza junto a su hijo Rick, de 47 años, una de las demostraciones de superación más increíbles de la historia.

Rick nació con el cordón umbilical enrollado en el cuello y la falta de riego al cerebro le provocó una parálisis cerebral, lo que le impide hablar, andar, manipular, moverse libremente, coordinar de manera adecuada manos y brazos. Los médicos diagnosticaron que el niño estaría en estado vegetal de por vida. Sus padres no se resignaron e ignoraron el diagnóstico de los médicos. No renunciaron a que tuviera un papel activo y autónomo en su vida. Ellos le hablaban y le enseñaban cómo se llamaban las cosas de su alrededor. No tenían respuesta de su hijo pero ellos seguían enseñándole todo lo que ellos podían. Le educaron igual que a sus otros hijos.

A los 12 años fue cuando Rick pudo expresarse por primera vez gracias a un programa informático especial que interpreta los movimientos de la cabeza y los traduce en palabras con las que construye frases. También fue mérito de los ingenieros de la Universidad Tufts, que reconocieron que el sentido del humor que manifestaba Rick indicaba inteligencia. A sus 12 años Rick fue capaz de aprender a usar ese ordenador especial para comunicarse mediante los movimientos de la cabeza. Las primeras palabras que logró escribir fueron «¡Vamos, Bruins!», un grito de ánimo para su equipo local, por lo que su padre comprendió que era un amante del deporte y decidió embarcarse con él en una peculiar aventura para realizar los sueños de su hijo: entrenar y competir juntos en maratones, triatlones y grandes desafíos físicos, llevándolo como un adulto lleva a un bebé en su carrito.

Con el ejemplo de su padre, Rick ha visto de primera mano cómo es posible lo aparentemente imposible, cómo la fuerza del amor y la voluntad de mejorar ganan la partida por goleada a la resignación y a la apatía.

Conocidos como el «Equipo Hoyt», Dick y Rick hicieron juntos su primera carrera en 1977. Desde entonces y hasta hoy han participado en más de mil competiciones, incluidas más de 200 triatlones (6 de las cuales fueron competiciones Ironman, que consisten en concluir una maratón completa —es decir, cerca de 44 kilómetros de carrera—, junto con 180 kilómetros en bicicleta, a los que hay que añadir 4 kilómetros a nado; todo seguido, una prueba tras otra). A su palmarés se añaden 20 duatlones y 64 maratones, incluidas 24 maratones de Boston consecutivas.

Es impresionante ver cómo el padre, Dick, de casi 70 años, lleva a Rick, de 47 años y cerca de 70 kilos de peso, en una silla especial acoplada a su bicicleta, lo arrastra en un bote cuando nada o lo empuja en una silla de ruedas adaptada cuando corre. Es difícil llegar a entender cómo un hombre a tal edad tiene la energía para culminar una competición tan dura como es la Ironman mientras carga con el peso de su hijo y de los dispositivos necesarios para ello; además ha obtenido unos registros asombrosos.

Gracias al ejemplo de su padre, Rick estudió, acabó el bachillerato y se licenció en Educación Especial por la Universidad de Boston. Actualmente vive una vida autónoma en su propio apartamento y es un profesional que trabaja en el Boston College.

Doy gracias a Alex Rovira por descubrirme estas increíbles historias. Espero que no dejen indiferente a nadie. Os dejo un vídeo sobre la historia del Equipo Hoyt.

Por qué en el trabajo no se trabaja

En el siguiente vídeo Jason Fried nos cuenta algunas de las situaciones más habituales que suceden en el trabajo y cómo se nos pide que seamos productivos en un entorno poco propicio para serlo.

He sacado algunas de las ideas principales de este vídeo al ver muchas empresas reflejadas en esta situación.

Todas aquellas personas que tienen gente a su cargo esperan que éstas realicen un gran trabajo. Para ello se las junta a todas en un mismo lugar. Si preguntamos a muchas de esas personas: ¿Dónde quieres ir cuando tienes que terminar algo?

Obtenemos tres tipos de respuestas:

  • En un lugar o sala: el porche, la rerraza, la cocina, la biblioteca, la cafetería
  • Objeto en movimiento: el tren, el avión, en el coche, de camino al trabajo
  • En algún momento: por la mañana temprano, muy tarde por la noche, el fin de semana

Las personas no trabajan en el trabajo. Esto se debe a que sustituyen su jornada laboral por momentos de trabajo.

Tienes 15 minutos aquí, 30 minutos allí, después tenemos una distracción, continuamos otros 20 minutos y luego tomamos un café. Sigues trabajando 15 minutos y una persona te interrumpe con una pregunta. Y ya son las cinco de la tarde. Si nos ponemos a repasar el día vemos que no hemos terminado nada.

Mucha gente necesita largos períodos de tiempo sin interrupciones. Asique ¿cómo se puede pedir a una persona que sea creativa en períodos de 15 minutos y pensar en la solución de un problema?

Hay gente que llega muy temprano a la oficina o se queda hasta muy tarde para poder trabajar sin interrupciones durante períodos de tiempo más largos.

El sueño y el trabajo tienen fases. En el sueño para llegar a las etapas más profundas, más significativas, necesitas haber pasado por las etapas anteriores. Si un ruido por la noche nos despierta, no podemos continuar el sueño donde se quedó sino que empezamos de nuevo. 

¿Cómo se espera que la gente trabaje si se le está continuamente interrumpiendo?

Hay personas que no ven con buenos ojos el teletrabajo por las posibles distracciones. Las distracciones que podemos tener en casa son voluntarias mientras que en la oficina son involuntarias.

Las mayores distracciones son los gerentes y las reuniones. Los gerentes no hacen el trabajo. Por eso tienen que asegurarse que alguien lo hace y preguntar si lo han hecho, provocando una interrupción. Después convocan una reunión de repente sin importar lo que estuviese haciendo la gente.

Sugerencia:

  • Proponer que el primer jueves del mes la gente esté sin hablar durante toda la tarde. Al ver el resultado puedes ampliar la frecuencia y hacerlo cada semana
  • Pasar a modelos de comunicación pasivos como email, mensajería instantánea o productos de colaboración. Puedes cerrar el email, el char, pero no puedes minimizar al generente
  • Cancelen la próxima reunión que tengan planificada. Comprueba cómo todo sale bien

Hay pocas cosas que sean tan urgentes para ser respondidas en un preciso instante.

Algunos efectos positivos que tiene la risa en el ser humano

En uno de los vídeos de TEDxSol encontré uno que me llamó la atención por hablar sobre los efectos positivos que tiene la risa en el ser humano. El ponente es Eduardo Jáuregui, Psicólogo y especialista en el impacto del sentido del humor en las organizaciones.

En un principio no me imaginé que fuese a encontrarme lo que encontré después. Es una presentación estupenda que podemos disfrutar todos los que no pudimos asistir.

En este vídeo se habla sobre un experimento muy interesante que relaciona la creatividad y el humor. Es un experimento que Alice Isen, Psicóloga y Profesora en la Cornell University (Ithaca, New York) realizó hace unos años.

El experimento consistía en pensar cómo colocar una vela contra la pared, pegarla a la pared, una pared como de corcho, utilizando sólo los siguientes materiales: caja llena de cerillas, una caja llena de chinchetas y una vela. Con la condición que cuando se encienda la vela, la cera no tiene que caer al suelo.

Con este experimento se vió que el porcentaje de personas que conseguían resolverlo estaba entre un 11% y un 16%.

Pero, poniendo un vídeo cómico de 5 minutos antes de esta prueba, el porcentaje subía entre un 65% y 75% de personas que lo resolvían. ¡¡ Las posibilidades de resolver el problema se multiplicaban por 4 o 5 !!

Con otros experimentos y variantes se descubrieron otros efectos sociales y cognitivos que tienen las emociones positivas en general, no solo la risa, como por ejemplo regalar una bolsita de caramelos. Entre estos efectos se encuentran:

  • Pensamiento más flexible y creativo
  • Ampliación de la atención
  • Aumenta la motivación
  • Tomamos mejores decisiones, escogemos las mejores ideas
  • Nos sentimos más cercanos a los demás

En otra parte del vídeo comenta cómo una “simple” nariz de clown (que queda mejor dicho en inglés) puede ayudarnos a enfadarnos de un modo completamente distinto a como lo hacemos sin ella. Nos pide que lo apliquemos como caso práctico por ejemplo con el tráfico, cuando estamos en un atasco. Nos ponemos la nariz y el tiempo discurre de otra manera. Hay gente que incluso la ha utilizado en alguna reunión tensa por ejemplo sobre presupuestos y puede venir bien.

Cierra la presentación con una estupenda frase de Oscar Wilde:

La vida es demasiado importante como para tomársela en serio

No dejes que el miedo te paralice, atrévete y cambia

Muchas veces nos quedamos paralizados ante situaciones que desconocemos. Sobre todo en España la gente tiene aversión al riesgo. Por cultura, por educación o por otros factores del entorno, no estamos acostumbrados a arriesgar y atrevernos a realizar proyectos nuevos, emprender negocios o cerrar etapas profesionales abriendo otras.

Abrir nuevas etapas nos asusta, porque como muchas veces se ha dicho, nos acomodamos en nuestro entorno conocido, como se explica muy bien en la metáfora del libro “¿Quién se ha llevado mi queso?”. En este libro se compara un almacén de queso con aquello que conocemos. A medida que pasa el tiempo se va terminando el queso y el poco que queda se vuelve rancio. Si no estamos observando lo que ocurre fuera de ese entorno y sólo nos centramos en lo conocido, podemos estar dejando pasar oportunidades estupendas por ejemplo de un trabajo que encaje realmente con nuestros valores, cambios de rumbo necesarios en la pareja o incluso descubrir partes de nosotros mismos que no conocíamos.

Mario Alonso Puig nos recomienda que cuando una persona esté tan bloqueada que no sea capaz de moverse, entendiendo este término como no actuar ante una situación, le pidamos que dé el paso más pequeño que sea capaz de dar. Nuestro cerebro que es muy listo, una vez que vea que podemos dar al menos un paso se pondrá manos a la obra para avanzar y salir de la situación que nos angustia o disgusta.

Cambia el cristal con el que miras tu vida

Muchas veces vivimos bajo las expectativas que otras personas tienen sobre nosotros. En otras ocasiones nos comparamos para ser “igual de buenos” que otros que ni siquiera conocemos. Queriendo impresionar con “fachadas” que nada tienen que ver con lo que realmente somos, con aquello con lo que nos identificamos.

Un ejemplo de maltrato “sutil” se refleja en este vídeo que aunque se refiere a las mujeres se puede extender a todas las personas que sufren los cánones impuestos por otros para “estar a la altura” y por ejemplo poder tener un trabajo determinado.

Si crees que no tiene sentido, deja libre tu imaginación y se creativo

El proceso creativo muchas veces se ve limitado por las creencias que tenemos y que hemos ido adquiriendo a lo largo de nuestra vida. Julio Verne predijo con gran exactitud en sus relatos fantásticos la aparición de algunos de los productos generados por el avance tecnológico del siglo XX, como la televisión, los helicópteros, los submarinos o las naves espaciales. Parecía que su imaginación no tenía límites.

Mario Alonso Puig ofrece muchas charlas sobre creatividad. En una de ellas nos dice que la creatividad es distinta de la innovación. La creatividad es el proceso que se gesta dentro de nosotros con tres ingredientes fundamentales:

  • Conocimientos, aprendizaje y reflexión
  • Compromiso y pasión
  • Mente abierta

Ahora si nos fijamos en los dos hemisferios del cerebro tenemos que:

  • Izquierdo: conocimientos, aprendizaje, reflexión
  • Derecho: imaginación

Cuando se integran ambos hemisferios generan el proceso creativo.

Recomendación de Mario Alonso: llevad siempre un cuaderno y un bolígrafo encima, especialmente cuando nos vamos a la cama. Muchas de nuestras ideas las bloquea nuestro inconsciente por el miedo al juicio. Para ser un pionero hay que echarle valor y ser humilde.

Cualquier acción que se emprenda, es importante que sólo le demos dos interpretaciones, o se consigue lo que se buscaba o se aprende algo.

Debemos enfocarnos en lo que queremos y no en lo que tememos. Enfocarnos en el éxito y no en evitar el fracaso.

Os dejo el vídeo de la charla, que siempre es un placer escuchar a Mario Alonso.