La pasión de dominar

Voltaire

La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.

¿Reconocemos aquellas pasiones que pueden destruirnos? Creo que por lo general no lo hacemos. Sería bueno mirar un poco dentro de nosotros y analizar esto porque puede que estemos haciendo daño a mucha gente sin darnos cuenta.

Esto puede ocurrir en nuestra vida personal cuando tratamos de imponer nuestro criterio y que las personas que nos quieren y nos aprecian acaten sin más discusión nuestra imposición. Aunque también ocurre en el plano profesional cuando jefes y jefas imponen su criterio abusando del poder que tienen por el puesto.

Sentirse en esta situación de dominados no es bueno para nadie. Porque nos hace vulnerables, porque nos sentimos menospreciados, no valorados, incluso humillados. Si somos capaces de identificar a las personas que quieren dominarnos y practicamos la asertividad, seremos capaces de cortar estos comportamientos hacia nosotros. No digo que la otra persona vaya a cambiar su forma de actuar, sino que con nosotros ya no tendrá su efecto dominador.

¿Qué podemos hacer ante una persona que quiere dominarnos?

Detrás de este tema está el RESPETO a uno mismo y hacia los demás. Un tema que da para mucho y del que hablaré en el futuro.

La estrategia de éxito que genera éxito

Hace un tiempo que un amigo me envió este pequeño cuento. Yo defiendo firmemente este principio, solo que a veces cuesta más aplicarlo en función de con quien te toque trabajar.

¿Recordáis la historia del granjero que siempre ganaba premios por la calidad superior de su maíz al mismo tiempo que compartía generosamente sus semillas?
Un reportero estaba intrigado por la historia de éxito de dicho granjero y le preguntó: “¿Cómo puedes permitirte compartir tus mejores semillas con tus vecinos?”
El granjero sonrió: “Los vientos atrapan los granos de polen de todos los campos de cultivo cercanos y los arremolina de campo a campo. Si mis vecinos cultivan maíz de baja calidad, es sólo cuestión de tiempo hasta que mi maíz se vuelva de un estándar similar. Por tanto, si quiero cultivar maíz de buena calidad, debo ayudar a mis vecinos a cultivar buen maíz también.”
Recordemos compartir nuestras “buenas prácticas” con nuestros compañeros. Nos volveremos más exitosos al ayudar a otros a serlo a su vez.

Tampoco debemos dejar que se aprovechen de nuestra buena voluntad. Según el refranero popular yo no “Echaría margaritas a los cerdos”, es decir, no dar aquello que apreciamos a quien no lo aprecia o no lo quiere apreciar ni valorar.

Mi primer día en el blog!

Esta es mi primera entrada en el blog.

Siento una sensación extraña con cada una de las letras que tecleo. Es una mezcla entre alegría, ilusión y un poco de miedo. Es un proyecto que quiero emprender para recomendar libros, enlaces, citas o frases, videos… que permitan  y faciliten un crecimiento personal y profesional igual que el que a mi me aportan.