No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre…

Los Seres Humanos…

Por estar tan ansiosos por el futuro, es por lo que se olvidan del presente.
Viven la vida como si nunca fueran a morir, y mueren como si nunca hubieran vivido.
Pierden su salud para hacer dinero, y luego usan su dinero para recobrar la salud.

Estas frases me las encontré en un email que me enviaron hace tiempo y las guardé pensando que algún día las usaría. Ahora es ese momento en el que quiero compartirlas con vosotros. La última frase es una de las que más me llamó la atención porque las otras dos las había leído redactadas de un modo u otro, pero la última me llamó la atención porque es la pura realidad de todos los días de muchas personas. Muchas veces se ha dicho que el dinero no da la felicidad ni la compra. Sobre esto puede haber gente que le saque punta. Pero lo que sí es cierto es que la salud no se compra. En la medida que maltratemos a nuestro cuerpo de jóvenes más nos lo recordará con el paso de los años.

Hace unos meses empecé a leer a Walt Whitman. Tengo que reconocer que no es una lectura sencilla, al menos el libro de poesía “Canto de mí mismo”. Algunos de los textos me resultaron complejos de entender. Aún así me gustó porque me transmitió la gran vitalidad que tenía este escritor. Unos versos que un amigo me enseñó de este libro decían:

¿Me contradigo acaso?
Muy bien, me contradigo.
¡Soy inmenso, contengo multitudes!

Mientras leía este libro investigué un poco más sobre este escritor y fui a dar con este texto suyo que os copio y que me ha animado muchas veces. No comentaré mucho sobre este texto porque poco puedo decir de un texto con tanta belleza salvo quedarme sin palabras y sentir todo lo que despierta en mí:

No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre…

La pasión de dominar

Voltaire

La pasión de dominar es la más terrible de todas las enfermedades del espíritu humano.

¿Reconocemos aquellas pasiones que pueden destruirnos? Creo que por lo general no lo hacemos. Sería bueno mirar un poco dentro de nosotros y analizar esto porque puede que estemos haciendo daño a mucha gente sin darnos cuenta.

Esto puede ocurrir en nuestra vida personal cuando tratamos de imponer nuestro criterio y que las personas que nos quieren y nos aprecian acaten sin más discusión nuestra imposición. Aunque también ocurre en el plano profesional cuando jefes y jefas imponen su criterio abusando del poder que tienen por el puesto.

Sentirse en esta situación de dominados no es bueno para nadie. Porque nos hace vulnerables, porque nos sentimos menospreciados, no valorados, incluso humillados. Si somos capaces de identificar a las personas que quieren dominarnos y practicamos la asertividad, seremos capaces de cortar estos comportamientos hacia nosotros. No digo que la otra persona vaya a cambiar su forma de actuar, sino que con nosotros ya no tendrá su efecto dominador.

¿Qué podemos hacer ante una persona que quiere dominarnos?

Detrás de este tema está el RESPETO a uno mismo y hacia los demás. Un tema que da para mucho y del que hablaré en el futuro.